Argentina. Polémica en la izquierda: el documento leído en Plaza de Mayo y el balance realizado del acto por el MST

Resumen Latinoamericano, 25 de marzo de 2025.

El documento del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia leído en la Plaza de Mayo

Por: Miguel Carrasco /Tiempo ar.

Aunque hubo una única marcha, el EMVJ mantuvo sus posiciones históricas críticas de los “partidos políticos del régimen” y las conducciones sindicales, plasmadas en un documento propio.

El documento del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia leído en la Plaza de Mayo

Foto: Gentileza Jorge Dron

En el primer 24 de Marzo tras la muerte de Nora Cortiñas, el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia (EMVJ) tuvo dos posiciones ante la fecha que conmemora el golpe cívico-militar de 1976. De un lado, el sector mayoritario convocó a marchar en forma unitaria aunque con consignas y documento propio, mientras que el sector minoritario se plegó a la marcha y documento de los organismos de Derechos Humanos.

Las diferencias internas en el EMVJ tuvieron que ver con la caracterización del gobierno nacional, cuya supervivencia depende de la colaboración de otros partidos políticos y del rol de una cantidad de gobernadores que respaldan las decisiones del presidente Javier Milei.

Esas precisiones no estuvieron incluidas en el documento de los organismos de DD HH y su defensa motivó la división.

El documento del EMVJ, leído en la Plaza de Mayo pasadas las 18 de este lunes, arrancó “reivindicando a cada jubilada y jubilado que, con su lucha persistente, nos marcan el camino para enfrentar el ajuste y la represión del gobierno”.

Tras repudiar la represión ejercida por el poder estatal, el EMVJ reclamó por la expulsión de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, del Gabinete nacional.

A reglón seguido, apuntó que “denunciamos también la tregua de las conducciones de las centrales sindicales y a los partidos políticos tradicionales que continúan dando gobernabilidad a Milei”.

El documento recorrió los antecedentes represivos y reaccionarios antes del golpe de 1976, especialmente el rol de las AAA, el Operativo Independencia y la ocupación militar de Villa Constitución, en 1975. “La dictadura y los sucesivos gobiernos buscaron sostener la impunidad”, aseguró.

Ajuste y represión

El documento subrayó que “Como el ajuste no pasa sin represión, decimos abajo la legislación represiva: ley antiterrorista, protocolo anti protestas, las leyes anti-mafia, de reiterancia, reincidencia que, con quorum y votos garantizados por Unión por la Patria -las dos últimas por unanimidad-, son utilizadas contra los detenidos del 12 de marzo”.

Reclamó “Que se cierren todas las causas, se anulen esas leyes y el decreto habilitante de las fuerzas armadas en inteligencia y seguridad interior”. “Ayer como hoy, ajuste y represión van juntos”, enfatizó.

Señaló que la dictadura genocida contó con el respaldo del “imperialismo, el FMI y las corporaciones, la burguesía local, la jerarquía de la Iglesia Católica y los burócratas sindicales”. Ese arco tuvo por objetivo “derrotar la lucha obrera y popular para instaurar un modelo de mayor explotación, entrega y dependencia”, que incluyó el crecimiento exponencial de la deuda externa y la estatización de la deuda privada en beneficio de los grandes conglomerados empresarios.

Respecto del último tramo de endeudamiento, señaló que el gobierno de Unión por la Patria ratificó la deuda ilegítima e ilegal que tomó el gobierno de Maurcio Macri con el Fondo Monetario: “Ratificó esa estafa en el Congreso, siguió pagando y aceptó al FMI”. Y en relación con el gobierno de Milei y la deuda, señaló: “¡Fuera el FMI! ¡Las estafas no se pagan! ¡La deuda es con los pueblos y la naturaleza! Rechazamos el DNU del nuevo acuerdo con el Fondo, votado con un Congreso militarizado”.

Quizá los dos párrafos más duros del documento, que explican la división, hayan sido estos:

“Pero las políticas antipopulares y antinacionales agravadas hoy vienen de gobiernos anteriores. Hay responsabilidad política de los gobiernos del peronismo que hablan de derechos humanos, pero los banalizaron, ajustaron, reprimieron y trajeron el Proyecto X, al genocida Milani y a las leyes “antiterroristas” que Bullrich aplica. Tras el desastre de Macri, prometían “volver mejores”, pero trajeron a Berni -el represor de Guernica y otras luchas-, y adoptaron la agenda de la derecha. Al dejar a miles de estatales con contratos basura, facilitaron los despidos. Frustraron las expectativas populares y le terminaron abriendo la puerta al ultraderechista Milei, quien no podía llegar hasta acá sin la colaboración de todo el régimen político y las burocracias cómplices”.

A renglón seguido, agregó: “Discursos y relatos aparte, los gobernadores de distintos signos políticos aplican el ajuste y le aseguran gobernabilidad en el Congreso con sus legisladores, también el Poder Judicial, los partidos patronales y la burocracia sindical”. Afirmó que “Las conducciones de la CGT y las CTA sostuvieron una tregua, permitiendo el ajuste. Ahora llaman a un paro recién el 10 de abril, luego de que pasara la estafa con el FMI en el Congreso y la represión a jubilados. Es necesario un verdadero paro general activo y un plan de lucha nacional con movilización, hasta derrotar todo el plan de Milei, que no va más. ¡Basta de Milei!”.

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Reflexiones de izquierda. Sobre un 24M histórico

por Sergio García / Periodismo de Izquierda

Este 24M vivimos una jornada histórica. Masiva como pocas. Unitaria como nunca. Emotiva hasta lo más profundo. Cientos de miles llegamos a Plaza de Mayo y la colmamos durante el acto unitario central. Lo hicimos con la convicción que frente al régimen autoritario de Milei y su negacionismo declarado, se tenía que escuchar en forma muy potente el grito “más que nunca, nunca más”. Se tenía que hacer sentir en la calle el nunca más al genocidio, nunca más al ajuste perverso, nunca más al FMI.

La movilización se transformó en un evidente golpe a Milei y a todo su proyecto. Fue la respuesta masiva que expresa el sentir de una parte muy grande de nuestra población que no está dispuesta a perder derechos democráticos ni sociales. Este 24 de marzo en Plaza de Mayo y en todo el país, fue la evidencia de una sólida reserva democrática y social contra cualquier intento represivo, ultraderechista, reaccionario, autoritario.

Milei puede tener apoyo de una parte no mayoritaria de la población, puede decir mucho por sus redes sociales, puede tener apoyo del círculo rojo y del FMI, puede tener muchos cómplices -y vaya si los tiene- que le votan sus leyes. Pero este 24M volvió a demostrarle que no puede ni podrá hacer lo que quiera. La calle ha vuelto a poner límites infranqueables, algo de esto ya se había anticipado el miércoles pasado en apoyo a los jubilados. Pero este 24M fue un salto de calidad. Posiblemente ya nada sea como hasta ahora y vayamos a nuevos momentos más complejos para el gobierno y sus socios.

Paralelo a la dimensión de la movilización, estuvo el hecho, también histórico, de que la marcha a Plaza de Mayo y el acto central fueron unitarios. No pasaba así hace muchos años. Está vez el contexto del país empujó hacia la unidad necesaria en la calle. Y la conclusión es una sola y es evidente: fue un paso muy positivo y un acierto político haber alcanzado esa unidad en la diversidad expresada en la movilización y en un texto unitario.

Hubo para eso una comprensión común y acertada de la mayoría del EMVJ y de todos sus organismos de DDHH más representativos, junto al MST en el Frente de Izquierda y a otras fuerzas. Quienes en común defendimos y concretamos tan necesaria unidad en la calle y a la vez garantizamos una enorme columna y cabecera propia, con nuestro propio documento y nuestras propias consignas agitadas en la Plaza. Sin que esto impidiera ni la unidad de la movilización, ni el documento unitario que trabajosamente construimos junto a la Mesa de Organismos, el cual se leyó desde el palco en Plaza de Mayo y expresó de principio a fin una denuncia tajante al gobierno y al régimen y un programa de exigencias y propuestas muy correctas, del mismo contenido de las que siempre levanta el EMVJ.

El resultado notorio de todo esto fue el clima general vivido en Plaza de Mayo, la reivindicación de las madres, abuelas y del conjunto de organismos de DDHH por habernos permitido esta unidad, festejada por miles y miles de trabajadores y jóvenes presentes y por millones que lo siguieron desde otro lugar. Una unidad de acción imprescindible y urgente contra Milei y tantos fachos negacionistas. Una unidad alrededor de un 24M que no elimina diferencias políticas ni diferencias de balance sobre lo sucedido todos estos años. Todo eso existe y seguirá existiendo, hace parte de una pelea política sobre el presente y el futuro.

Lamentablemente una parte del Frente de Izquierda (PTS y PO) trabajó para dividir, actuaron durante semanas contra esta unidad tan necesaria y además fracasaron rotundamente en el intento. De hecho finalmente no vinieron ni a la movilización masiva ni al acto común. En sus redes y sitios web hablan ahora de la enorme magnitud de la marcha, sin decir que se alejaron de esa masividad y no ayudaron en nada a que la movilización unitaria sucediera. En forma insólita se ordenaron por la división frente a Milei y desde esa miopía política llegaron a La Plaza muchas horas después, cuando la mayoría de la gente se había retirado, tan solo para realizar un acto sectario e intrascendente, directamente por fuera de la realidad y en oposición a una jornada histórica.

Los hechos de la realidad no pueden falsearse. Ninguna de las mentiras previas que difundieron PO y PTS se cumplieron en la realidad. Se la pasaron denunciando un supuesto acto del PJ o a favor del PJ y nada de eso sucedió. Lo que sí hubo fue un hecho político y social emocionante, masivo, progresivo y unitario. Y un impecable acto común entre la Mesa de Organismos y la mayoría del EMVJ, donde el PJ no pudo hacer lo que sí hacía todos los años anteriores, que era copar los palcos, autoelogiarse en discursos y utilizar esta fecha para lecturas de documentos para sus fines electorales. Nada de eso pasó este 24M, nada de eso pudo hacer. Y eso también es un triunfo de quienes en unidad peleamos por esta política que era la única correcta frente a todo el proyecto de Milei.

Hay hechos que se transforman en momentos muy sensibles de la vida de un país, comportamientos políticos que quedan grabados a fuego en la memoria colectiva. Hoy vivimos una de esas situaciones. De nuestra parte tenemos el orgullo de haber estado a la altura de la responsabilidad que tenemos como fuerza militante anticapitalista y socialista. Orgullosos de haber colaborado desde el MST con toda nuestra fuerza para impulsar en forma unitaria esta jornada histórica. Y a la vez haberlo hecho sin bajar nuestras banderas ni nuestras opiniones críticas al PJ y su rol. Convencidos más que nunca que en este país hay que construir una nueva y gran alternativa con un programa de fondo, para que gobernemos los trabajadores y la de izquierda.

Para esos objetivos estratégicos vamos a continuar dando peleas políticas dentro del Frente de Izquierda Unidad, sin ceder nunca a posiciones sectarias que retrasan y debilitan las posibilidades de la izquierda. Y también vamos a continuar trabajando junto a todas las organizaciones del EMVJ con quienes intervenimos en común en esta jornada histórica, logrando entre todos que la izquierda haya estado en el lugar que tenía que estar y haciendo lo que tenía que hacer. Saludamos lo positivo y genuino de esta coordinación lograda que seguirá siendo muy útil de cara a nuevos desafíos y luchas contra Milei y todo su proyecto de ultraderecha.

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